
JOJUTLA. Cuatro muertos, uno de ellos por el estallido de una granada, fue el resultado de una balacera que se dio por 10 minutos la noche de ayer en la Unidad Morelos de este municipio, en hechos que desataron el pavor entre los vecinos del conjunto habitacional y de autoridades policiales de la zona.
Fueron tres las “balaceras” seguidas que se escucharon alrededor de las 23:45 horas de ayer y que, de acuerdo a testigos presenciales de los hechos, la primera se desarrolló en lo que constituye la entrada a la zona habitacional entre los ocupantes de un automóvil estilo Pontiac color blanco, con placas de circulación TUU 6857, del estado de Puebla y una vagoneta tipo Equinox Blanca, con placas que guardaban al interior del vehículo (HER 9196 del estado de Guerrero), continuaron con la persecución al conjunto habitacional y entre avenidas como Melchor Ocampo y la Hidalgo, continuaron los balazos para concluir todo con otro enfrentamiento en la salida.
Precisamente, a unos 300 metros de la salida, a la altura de un guardaganado, se generó un enfrentamiento más que culminó con la muerte de los cuatro ocupantes de la Equinox, a los que también les arrojaron una granada.
Por los cartuchos percutidos y útiles que quedaron en el lugar, se pudo apreciar que se utilizaron armas: AK-47 (cuerno de chivo), escopeta 9mm y R15, así como la granada.
En la vagoneta, quedaron 4 cadáveres, misma que quedó exactamente en el guardaganado rumbo a la salida de la Unidad Morelos; tenían una gorra de la Policía Federal Preventiva (PFP), pero por lo menos ahí no se dijo si portaban identificación; también cargaban una “cuerno de chivo” y dos pistolas más.
Hoy por la mañana, datos extraoficiales reportaban que dos de los cadáveres fueron identificados como Víctor Manuel Velarde Toledo, de 30 años de edad, el cual traía un arma tipo escuadra, marca Pietro Beretta .9mm con cargador abastecido, y Mauricio Herrera Goeicoechea, de 30 años, el cual se sabe es originario del estado de Michoacán y tenía aproximadamente un año viviendo en Huautla, Morelos, municipio de Tlaquiltenango, al que le estalló la granada, e Iván Robles Gómez, de 26 años aproximadamente, quien tenía sobre su abdomen una pistola marca Browning calibre .9mm con cargador abastecido, este último supuestamente empleado de la tienda de ropa Nautilus de Jojutla.
Se encuentra en calidad de desconocido uno de los occisos de aproximadamente 32 años, el cual vestía pantalón de mezclilla azul, playera a rayas negras y beige, tenis blancos, como seña particular presenta varios tatuajes, uno de ellos en forma de un tigre en pectoral derecho, otro más, ilegible en el costado izquierdo, dos más de un escorpión y un ancla en muslo izquierdo.
Llevaba fajada en la cintura una fornitura color negro con tres cargadores abastecidos para rifle AR-15 con 30 y 28 cartuchos útiles, así como una arma de fuego tipo pistola marca Browning calibre .9mm.
El otro automóvil que aparentemente no tuvo impactos de bala, quedó con dirección contraria y sólo a algunos pasos de la Equinox y se cree que brincó el guardaganado para darle un cerrón al otro vehículo, pero se le poncharon algunos neumáticos y se le averiaron y por eso fue abandonado.
La vagoneta fue prácticamente rociada con balas de diversos calibres y una granada. Al parecer, uno de los presuntos federales de la Equinox recibió una granada, la abrazó y le estalló, obviamente presentaba el tórax destrozado totalmente, sin piel, sin hueso, sin sus manos, trágica escena. Parte del asiento de su lado, sólo quedó con los alambres.
Uno de los federales parece que intentó huir del estallido de la granada, pero quedó con medio cuerpo hacia fuera en la parte trasera, lado izquierdo.
Refieren algunos vecinos que presuntos narcos siguieron a pie a federales que huyeron con rumbo a la colonia Nicolás Bravo por la salida y por la avenida Melchor Ocampo de la Morelos. En tanto, los cuerpos fueron levantados alrededor de dos horas después que llegaron judiciales del estado con el servicio médico forense, tras un lugar que estuvo invadido por varios minutos por extraños, propios, automovilistas y otras autoridades.
Pese a lo delicado de la situación, varios vecinos se reunieron, cuando levantaron los cuerpos, alrededor de dos horas después de los hechos.
Los hechos, en forma oficial quedaron asentados en el acta JO01/1331/2009, y en forma oficial la subprocuraduría añadió que en cuanto al segundo vehículo, Pontiac, se le aprecia un golpe en la parte posterior, así como dos impactos de arma de fuego en el medallón y en su interior se encontraron dos armas de fuego tipo escuadras con las siguientes características: una marca Colt calibre 45 y una Browning calibre .9mm, ambas con cargador abastecido.
Asimismo se hallaron dos bolsas de plástico conteniendo polvo blanco (al parecer cocaína) sólido, una de las bolsas con un peso aproximado de dos onzas y la otra de media onza (corte), además de un radio portátil transmisor de banda corta y un cargador desabastecido para calibre .22mm.
Posteriormente, en la colonia Constitución del 57, muy cerca de donde ocurrieron los hechos, se encontró una camioneta abandonada, marca Ford tipo Expedition color vino, placas PWD-4418 de Morelos, a la cual se le aprecian diversos disparos de arma de fuego.
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